

Los hechos sucedieron en mayo del 2009, cuando el inculpado, Carlos Esparza, se acercó a una obra que estaba supervisando el primer edil y, presuntamente, le golpeó en la cabeza, profiriéndole insultos como “cabrón, hijo de puta, te voy a matar”. Esparza fue reducido por trabajadores de la obra y, según la acusación, “era consciente de lo que estaba haciendo”. Fruto de los golpes, Pelayo sufrió un hematoma craneal.
Asimismo, el acusado quebrantó la orden de alejamiento que tenía sobre el primer edil, ya que en el 2008 le agredió e insultó. Por esta circunstancia, fue condenado a cuatro años de cárcel en el 2011 y cumple la pena desde el pasado noviembre. La acusación particular pide seis años de prisión por un delito contra la autoridad, mientras que el Ministerio Fiscal reclama cinco años. También se le acusa de infringir la orden de alejamiento, de un delito de amenazas y dos faltas por lesiones e injurias. H
Fuente: elperiodicomediterraneo.com